Producir
al ritmo
de la flor
Sin plantilla fotográfica, cada nueva colección rompe la coherencia de la tienda. Y sin coherencia, la marca parece más barata de lo que es.

Una floristería que vende emoción: el catálogo tenía que olerse.
Flor fresca, producto perecedero y una web que cambia cada semana.
El catálogo de una floristería se renueva constantemente y cada pieza se fotografía el día que existe. Montamos un sistema de producción que soporta ese ritmo.
Web, contenido y campañas: el circuito completo desde la foto del ramo hasta el anuncio que lo vende.
Sin plantilla fotográfica, cada nueva colección rompe la coherencia de la tienda. Y sin coherencia, la marca parece más barata de lo que es.
Definimos fondo, luz y encuadre invariables. Lo único que cambia es el ramo. El resultado: un grid que respira aunque las piezas se renueven cada semana.

Catálogo vivo · La tienda se renueva cada semana, el sistema no cambia
La misma sesión alimenta la ficha de producto, el social y el creativo de campaña. Un solo material, tres destinos.



Catálogo y lifestyle · Mismo criterio de luz para producto y campaña
¿Hacemos
el tuyo?